Los 5 lugares favoritos de… Nacho Álvaro

Es difícil que encontréis a alguien con más estilo y más castizo que Nacho Álvaro, “El Patillas”. Madrileño hasta la médula, Nacho es locutor de Radio 3, colaborando en programas como Efecto Doppler o Turbo 3, y dirigiendo su propio espacio, El Patillas DJ, donde cada sábado nos hace mover los pies al son del mejor garage, rythm and blues y punk.

El “gato” más melómano de Prado del Rey (donde están los estudios de RTVE), y mira que ahí hay buena competencia, es todo un coleccionista de la señalética vintage de Madrid, un apasionado de la música bien alta y siempre en vinilo, el buen comer, el Bibendum de Michelín y el Atlético de Madrid. ¡Adelante con sus recomendaciones fetén!

Sala Fun House

“El Fun House es casa, aunque suene redundante. Pero es así. Su programación hace las delicias de los que nos adentramos en su oscuridad sedientos del garage, rock and roll o cualquier otro sonido que nos ponga el corazón a cien. No somos pocos los que hemos descubierto en su escenario a bandazas que no conocíamos y por el simple hecho de estar anunciadas en la cartela de su puerta, sabíamos que no nos iba a decepcionar. Ahora vas a ver su persiana hasta el suelo, pero cuando vuelva a estar abierto este emblema de los sonidos sumergidos madrileños, vamos a gastar buenos milímetros de suela en su pista”.

Lo que sonaba en el Fun House (Calle Palafox, 8) siempre era de calidad y fue el escenario de muchas noches de esas que siempre se recuerdan. Pronto, esperemos, volveremos a bailarlo todo en el Fun.

Mesón Viña-T

“Los amigos que lo pisamos desde que éramos unos chinorris lo conocemos como “El Teo”, por el nombre de su fundador, que nos dejó hace unos años; pero, afortunadamente, su hija Patricia sigue defendiendo la tradición del Viña-T con una sonrisa perenne. Además, son del Atleti y tiran Mahou, ¿qué más se puede pedir? Las previas a los conciertos en este templo de las patatas mixtas y el bocadillo de morcilla son un clásico. Puedes encontrarlo al lado de la plaza de Callao, centro neurálgico de la música en directo y meca del turismo madrileño, pero no te preocupes porque entre sus parroquianos no hay guiris. Después de apoyar el codo en su barra lo suyo es poner rumbo a El Sol, Café Berlín o Fun House. Solo espero que vuelvan los saraos y el jolgorio lo antes posible”.

Si quieres conocer por qué Madrid es famosa por su combinación infalible del tercio y tapa, toda esta semana Viña T participa en ‘Madrid de Tapa en Tapa’. Os esperan en Calle Navas de Tolosa, 7.

Delia Records

Delia es más que una tienda de discos. Es el segundo salón de tu casa, pero sin vecinos que se quejen por el volumen de la música. Detrás del mostrador vas a ver a Manu colocando los vinilos que acaba de recibir. En Delia se detiene el tiempo cada vez que cruzas su puerta. Por un lado, gracias a la decoración setentera que impera en sus rincones (que también está a la venta, por cierto); y, por otro, gracias a las reuniones improvisadas que se organizan sobre su suelo hidráulico, porque es frecuente encontrarte con colegas de otras bandas, sellos o medios aquí. Y cuando te das cuenta de la hora que es, ya sabes que no vas a catar la ración de oreja de Los Chiquitos. Se te ha hecho tarde otra vez”.

Sello discográfico, estudio de grabación, tienda de ropa y, por supuesto, de discos. ¡Delia lo tiene todo! Situada en calle Delicias, 19, este espacio es todo un paraíso para los más melómanos.

El Rastro

“Como concepto y lugar. El Rastro es Madrid y Madrid es El Rastro (siempre con mayúscula). Estas últimas semanas está desamparado, sin los puestos del Callejón del Mellizo ni en la Plaza de Vara del Rey ni los chamarileros de la Plaza del Campillo del Mundo Nuevo. Lo único que hace interesante, ahora mismo, un garbeo por este laberinto son las tiendas físicas que pueden abrir, como las almonedas o las librerías de viejo. La sensación no es la misma, está claro. Pero sirve para calmarnos el mono de Rastro, arreglar el mundo pegando la hebra en los brocantes y, con algo de suerte, encontrar bicocas con las que alimentar nuestras colecciones. Por cierto, tengo un grave problema relacionado con la necesidad de acaparar rótulos antiguos que ya os contaré en otro momento”.

Un verdadero castizo siempre tendrá como su barrio de confianza El Rastro. Por cierto, ya lo tenemos hablado con Nacho, pronto quedaremos con él para que nos enseñe su colección de rótulos antiguos.

La Rebonita

“Comer es un placer. Y lo compruebo siempre que vamos a La Rebonita. Me lo descubrió mi chica y desde entonces repetimos siempre que ella me deja elegir sitio. El restaurante está en la calle Olmo, justo al lado de las Bodegas Alfaro, donde puedes catar un vermú fetén para empezar bien el almuerzo. En La Rebonita te atienden como un rey. Si está René entre las mesas, sabes que no te va a faltar de nada y te va a sugerir manjares mexicanos a tutiplén. El local tiene mucho encanto y destacan una alacena sesentera como la que tienes en el pueblo y un mural dedicado al chotis de Agustín Lara. Te recomiendo que pidas un margarita para regar bien un burrito al pastor y los tacos de cochinita pibil. Se te saltan las lágrimas”.

Ya lo véis, Nacho nos recomienda qué comer y qué beber en La Rebonita (Calle del Olmo, 23). Ahora, ¿cuándo vamos allí a probar la mejor comida mexicana de Lavapiés?