Entrevista a Camellos: “Nostradamus ya nos ha ganado la partida”

Nos tomamos una cerveza con Fer y Tommy de Camellos, y aprovechamos la coyuntura para charlar sobre la situación del sector musical, su último disco, películas, música; y por supuesto, de nuestra querida Madrid.

Habéis pospuesto otra vez los conciertos de Madrid y Barcelona; ¿ha si por temas de aforo, por las nuevas normativas de las ciudades…?

Fer: Estábamos en medio de la gira de presentación y al principio la retrasamos un poco porque nos dijeron que era lo que había que hacer.  Cerraban los bares, las discotecas y todos los sitios en los que se podía juntar la gente, para evitar que se propague el virus de forma bestial. Y por segunda vez nos lo han vuelto a hacer, a pesar de que había opciones, los bares y discotecas que están en ello prefieren postergarlos y tener una situación más “normal”.

Tommy: Es una pena pero tenemos la sensación de que todos los grupos ahora mismo están en la misma situación, entonces nos jode a todos. No hay opciones, salvo esperar.

Fer: Los conciertos que son al aire libre, nos han dejado seguir realizándolos.

Entonces vais a seguir presentando el disco que sacasteis en noviembre de 2019, “Calle para siempre”, hasta bien entrado el 2021.

Fer: Bueno, en esta parte quiero decir que los músicos ahora están haciendo música de forma muy rápida. Se ve como algo raro que tú presentes el disco de noviembre de 2019 en noviembre o febrero de 2021, pero eso antes no era nada raro, ¿no?. Ver a Love of Lesbian, o Lori Meyers girando con discos 3 años. De hecho, yo oía a gente de management decir que sacar un disco al año lo empeora, lo empobrece, hace que la gente piense que eres un maquetero de mierda. Pero ahora ha cambiado mucho; tienes a Mujeres sacando un disco cada dos años o tres, y EP’s también. Y nosotros que estamos sacando un disco al año también. Creo que la gente se ha malacostumbrado a músicos hiperactivos. Y eso no era la realidad, ni lo fue nunca para mí.

Creo que la gente se ha malacostumbrado a músicos hiperactivos

Fer, Camellos

Voy a meter un poco el dedo en la llaga. ¿Has recibido respuesta del ministro de cultura, o del ministerio? ¿Un “ok, recibido” aunque sea a tu carta, o silencio absoluto?

Fer: Realmente es imposible. El “tío” no estaba ni siquiera atendiendo a los medios de comunicación. Rebajé un poco el tono pensando que quizás sí le llegaría y así quizás le diera por responder, o incluso por darse por enterado…pero ni así, da igual. Ni de buenas formas, ni de malas, le importa una mierda. Es lo que estaba intentando decir en la carta, que está en una posición cómoda diciendo “esto es lo que mi gobierno quiere, esto es lo que mi gobierno pide y yo lo voy a hacer sea lo que sea, y los demás tenéis que entender que esto es así, tenéis que ser adultos”, tratando a todo el mundo como gente de infantil que tiene que hacer lo que está previsto por él o “lloriquear”. Pero hay que entender que eso no puede ser así. Lo que decía en la carta no estaba exagerado, nos ha llegado al oído gente durmiendo en sus salas. Tenemos colegas pidiendo dinero a sus padres para poder seguir viviendo en sus casas… quiero decir que la situación es una mierda, y que el “tío” se haga el orejas pues…

Tommy: No sé, como hemos visto el 17 de septiembre en la manifestación de Alerta Roja, que apoyamos totalmente, hay muchísima gente que vive de esto. Obviamente no solo músicos, los técnicos, los dueños de las salas… Es que se van a ir a la “puta” ruina si no se hace nada. O si no se pueden hacer por lo menos conciertos con el aforo reducido. Tienen que hacer algo pronto para salvar este sector, porque sino este país se va a quedar sin cultura, sin diversión, y nada solo tendremos MTV de los años 90 para escuchar música.

Fer: Los políticos se han acostumbrado a que los músicos y los promotores sean los que pongan “el culo”, que digan lo hago yo, lo saco adelante yo, me juego yo el tipo, cobro una mierda… yo que sé. Se han acostumbrado a que el sector de la música sea gente que se entre a algo y ya está.

Tommy: Ahí se reflejan cosas como Spotify, que por cada reproducción es una fracción de un céntimo.

Fer: Claro, el problema es general. La gente consume música así, los músicos hacen música así, el gobierno trata a los músicos así.

Por desgracia España no es el único país que está en esta situación. No sé si os habéis hecho eco, si tenéis colegas en otros países…

Fer: No tenía ni idea. No sabemos nada, pero es lógico, ¿no? Al final las salas, o la gente dice  pues la sala es cada uno en su casa. Pareció que al principio había como opciones online y gente haciendo streamings, pero ha sido ultra minoritario y muy poco seguido. Al final nadie estaba preparado. Se ve en los anuncios de la tele “¡Por fin vamos a juntarnos y a tomarnos una caña juntos!” Parece que nadie tiene un discurso, nadie sabe qué decir… todo parece un poco como el turrón de Navidad o el volver a casa, o algo así. Es que es muy raro. A mi me resulta un poco extraño, hasta los creativos se han quedado sin ideas.

Y vosotros habéis estado muy activos en redes sociales, porque gravabais para Instagram TV, y directos charlando con otros músicos… Una iniciativa interesante porque rompía un poco la dinámica. ¿Se os ocurrió sin más, o pensasteis “necesitamos tocar” o “vamos a entretener a la gente”…

Fer: Ten en cuenta que nosotros cancelamos el día de antes el concierto de Almería, el jueves dijimos que no íbamos a ir a Almería. Lo hablamos con los chicos de Almería Noise, y ya no volvimos a tocar. Y estábamos en plena gira, haciendo llenos en Granada, en Sevilla, en Barcelona, en Madrid…

Tommy: Y abril lo teníamos “petao” en la agenda… No sé cuántos conciertos perdimos en primavera, y los festivales de verano. Iba a ser nuestro primer verano, así con no sé cuántos festivales… No pocos, pero no quiero acordarme, la verdad. Los directos de Instagram, eran en parte para rellenar un hueco, pero al final no es lo mismo. Tocar en Leganés en agosto fue un poco raro, pero fue liberador de una manera, porque estábamos ahí tocando en directo con personas de verdad. Con esa noche se ha demostrado que se puede hacer un concierto en esas condiciones y, aunque sea raro, es una experiencia guay.

Iba a ser nuestro primer verano, así con no sé cuántos festivales… No pocos, pero no quiero acordarme

Tommy, Camellos

A raíz de vuestra canción ‘Arroz con cosas’, ¿qué plato habéis cocinado sin parar durante el confinamiento?

Fer: Realmente a mi el arroz no me va mucho, o sea que fíjate. Es un poco irónico. Yo he estado cocinando mucho cosas así, en plan cosas que no solía hacer… yo que sé, musaca creo recordar que era lo que más… No vas a hacer una canción que se llame “Musaca de calabacín”. (Hay risas) No sé, qué has estado cocinando tú (dirigiendo a Tommy), ¿barbacoas?

Tommy: Eh no, barbacoa no, porque no tenía terraza, pero ahora sí. Una cosa que sí aprendí a hacer fueron las tortillas mejicanas. Estuve haciendo tortillas a mano. Cuesta un poco y tenía la cocina “llena de mierda”. Pero sí, fue divertido. Y no las he vuelto a hacer desde entonces.

En la canción ‘Es tan 2020’ una frase que se repite mucho es ‘la calle para siempre’. Es muy irónico que haya coincidido que nos hayan prohibido salir a la calle, que luego estar en la calle es lo mejor porque hay menos riesgo de contagio… ¿Os sentís visionarios, os da miedo que vuestras letras se hayan hecho realidad?

Fer: Como sabemos el significado real de lo que queremos decir, entonces era un poco eso de decir 2020… Realmente la letra era en plan “suenas muy 2020” como “suenas del futuro”, haciendo ironía con la frase “eso es muy de 2018”. Queríamos un futuro inmediato como 2020 y plantearlo como un futuro incierto, y joder al final (no pueden evitar reírse). Al final ha sido un poco como un libro de Orwell, o algo así.

Tommy: Al final ha sido un poco de castigo divino o algo así. El karma de otra vida que he tenido…

O sea que no vais a hacer carrera como tarotistas.

Fer: Nostradamus ya nos ha ganado la partida

¿Qué es lo que más os gusta y lo que menos de Madrid?

Fer: Yo vamos, yo me declaro enamorado de Madrid. O sea, soy un grandísimo enamorado de Madrid. Fíjate, vine de Huesca con 17 años y dije “joder”, sabes como en las pelis “¡luces! Y ¡cosas! Y ¡conciertos!”. Es verdad que Huesca justo estaba en un movimiento gordo de conciertos y eso, pero Madrid es una locura. Entonces, realmente qué me gusta de Madrid pues… no sé; ese que tiene todo, ¿no?. El Madrid que lo tiene absolutamente todo, desde lo bueno hasta lo malo. Y lo malo, pues no sabría decirte exactamente algo malo concreto, pero por ser un poco realista con lo que pienso… el precio del alquiler y la forma en la que hace que vivir aquí sea un poco insostenible en cierta manera. Eso es lo que para mí es lo bueno y lo malo.

Tommy: Bueno, antes de vivir aquí, vine de vivir en el Bronx, en Nueva York, y para hacer la comparación, Madrid es un poco como Nueva York, en el sentido de que es una ciudad grande, pero sin toda la mierda que tiene Nueva York. Si tú crees que los alquileres aquí son caros, allí es una barbaridad. Entonces no sé, tienes los beneficios de vivir en una capital: toda la cultura, el ocio nocturno, y tal. Un poco lo que falta ahora. En Nueva York te sientes como que es imposible escapar de allí a veces. Es como la película con Kurt Russell [Escape from New York]. Aquí es mucho más vivible que en Nueva York, pero tienes la misma oportunidad de actividades culturales. Y de lo malo, no sé, os alquileres también.

¿Y si no vivieseis en Madrid, en qué otra ciudad estaríais viviendo?

Fer: No sé, Lisboa me parece una ciudad muy guay para vivir. Igual Lisboa o Sevilla. Lisboa es más decadente, Sevilla más monumental, ¿no? Las dos tienen movimiento. El otro día me dijo alguien “tío en Sevilla no hay que hacer”. Macho que yo vengo de Huesca, y hay que hacer siempre, sabes. Sevilla es la hostia.

Tommy: Buena pregunta. Me encanta el norte de España, pero vivir en una ciudad allí, no sé ¿puede ser un pueblo? Hay un pueblo en las Rías Baixas que se llama Poio, y joder me flipó. Me encantó cuando estuve allí. O en ría de Arousa, o en Bilbao. Me gusta Bilbao bastante. Pero allí llueve mucho.

¿Cuál ha sido el último libro, la última serie, la última película que os haya gustado muchísimo? ¿O que os haya parecido tan mala que os acabó por gustar?

Fer: Bad Education de Hugh Jackman. Me dejó muy flipado. El reparto, el guion… todo me parece una locura. No sé cómo no me había llegado antes al oído. Y lo vi por recomendación de HBO. Y libro que me haya gustado muchísimo, “Las correcciones” de Jonathan Franzen. Y algo que he visto super malo, que me hizo mucha gracia, El gato que vino del Espacio, de Disney Plus, me volvió loquísimo. Es un gato que viene del espacio que tiene un collar que puede hacer cosas: abre puertas y hace levitar movidas. Se le ilumina el collar y abre una puerta, es que es la hostia. Es una peli de Disney de hace mil años, muy graciosa.

Tommy: No me acaba de enganchar Breaking Bad y todo el mundo dice que es la hostia. No sé, igual la temática me parece demasiado cercana. No es broma, nunca he usado metanfetamina. Y el libro… estoy leyendo un libro ahora que se llama “España” o algo así, pero escrito por un Griego. Me parece muy curioso, porque está escribiendo sus impresiones sobre España, con su punto de vista. Y es casi poesía todo el rato. Interesante. Coinciden un poco sus impresiones con las mías, que tenía. Leí un libro bastante parecido escrito por el único americano que está enterrado en el Kremling. Pero fue periodista e iba con las tropas revolucionarias de México, con Pancho Villa y Zapata. “Revolutionary Mexico” o algo así. Un poco inventivo, pero me gustó mucho.

¿Y sois más de utopías o de distopías?  

Tommy: Distopías

Fer: Distopías

Tommy: estamos viviendo en una

Cambiando un poco de tema… ¿hay alguna sala de conciertos de Madrid a la que le tengáis un especial cariño? Bien porque hayáis visto el mejor concierto, o porque hayáis dado el mejor concierto, o simplemente porque haya pasado algo memorable.

Fer: A ver hay varias. Para mi la Costello, allí vi uno de los mejores conciertos que he visto nunca, así super underground. Uno de un grupo que se llama Toncaria y flipé muchísimo. Fue la primera vez que flipaba de verdad viendo un concierto de rock, después de ver un montón de conciertos de clásica y eso. Y la sala Sol, Siroco, Moby Dick. Esas cuatro salas son las que más me flipan de Madrid, por su sonido, por lo que cuidan, lo que ofrecen ¿no? Sueles ver cosas buenas. Y después hay un montón de salas en Madrid que suenan a mierda.[ No podemos evitar reírnos los tres]

Tommy, es verdad, pero hay algunas que, no voy a mencionar las salas, pero tengo mucho cariño a varias salas que suenan a mierda en Madrid, solo por los recuerdos que tengo de estar ahí. Y no sé, siempre que no tienes planes puedes ir a alguna sala en Madrid a ver un concierto y tienes la noche solucionada, casi. Las hecho de menos.

¿Recordáis cuál fue el primer concierto al que fuisteis? En la vida, o sino en la vida adulta.

Fer: el mío fue Bom Bom Chip, de pequeño. Pero de vida adulta… Claro es que a ti (refiriéndose a Tommy) no te suena, pero es un grupo español que hacían canciones así para niños y tal. Eran unos niños rollo Parchís. No sé, es el primero que yo vi de pequeño. Y después así más adulto, Paco de Lucía en el escenario flotante de Pirineo Sur. Es un escenario flotante encima de un lago, muy loco. Paco de Lucía que me sigue pareciendo uno de los conciertos más bestias que puedo haber visto en los últimos 20 años. No solo por él, porque los músicos que llevaba eran igual de buenos que él, seguramente. Simplemente que él tenía esa aura de músico que he visto en otros, como Kurt Vile. Son de esos músicos que da igual lo que hagan, que da igual que no sean tan buenos, porque te transmiten algo que es único, que es especial y que solo tienen ellos.

Tommy: bueno del primero que me acuerdo y fue B.B. King y Buddy Guy en el mismo escenario, que ahora me doy cuenta de que ese fue un concierto monumental. Dos leyendas del blues, allí, en el mismo escenario. Tendría 7 u 8 años, o algo así. En el momento no lo apreciaba, pero bueno ahora sí que me digo “joder, qué suerte, vi a las dos leyendas en una noche.” Fue durante una fiesta gigante de Kansas City, que hacían para un memorial, en mayo, que es como el comienzo oficial del verano. Entonces montaban un escenario gigante en un parque y habría 100.000 personas.