Entrevista a Terry Craven, copropietario de Desperate Literature: “En Madrid hay una vida literaria muy potente y una mentalidad muy abierta”

En ‘Los Detectives Salvajes’, el escritor chileno Roberto Bolaño dice, “Hay una literatura para cuando estás desesperado”, dirigida a un lector “adolescente o adulto inmaduro, acobardado, con los nervios a flor de piel”. La inmadurez y la cobardía, no, pero los nervios a flor de piel los tiene el mundo entero en este año tan desafiante. 

En Madrid, con medidas que cambian casi a diario, el índice de lectores víctimas de la desesperación ha debido aumentar de manera significativa. Afortunadamente, en el número 13 de la calle Campomanes –entre las plazas de Ópera y Santo Domingo– se esconde un pequeño remanso de paz para tal dolencia: Desperate Literature, librería internacional que tomó su nombre de esa cita de Bolaño y que desde 2014 atiende las necesidades de toda clase de lectores. Ejemplares en inglés, francés y castellano; baldas exclusivamente pobladas por títulos sobre erótica, filosofía o feminismo; obras dedicadas a Madrid; un precioso rincón de lectura para los más pequeños y últimas novedades que conviven con la segunda mano y ediciones casi centenarias. Todos ellos emanan ese olor inconfundible de libros en busca de una nueva vida, que ahora se mezcla con el del gel que te echa nada más entrar Terry Craven, copropietario de Desperate Literature.

Fotografía: Sara Peláez

La casualidad y estar al otro lado del teléfono en el momento adecuado trajeron al británico a este rincón de Madrid. “Hacía tiempo que quería abrir una librería. Llamé al que ahora es uno de mis socios para contarle que estaba buscando dónde hacerlo, y él acababa de abrir Desperate Literature”, cuenta. Vino a verla a finales de 2014 y, seis meses después, se instaló en la capital española. “Al principio casi nadie nos conocía, pero nos llamaban la Shakespeare & Co. de Madrid, y eso es un gran piropo” , recuerda refiriéndose a la conocida librería parisina –especialmente famosa tras aparecer en la película ‘Antes del Atardecer’– en la que Terry llevaba más de un lustro trabajando cuando realizó esa llamada. También trabajaba allí Charlotte Delattre, socia que junto a Craig Walzer y Corey Eastwood completan el cuarteto que se lanzó a la aventura de regentar una librería internacional diferente en pleno centro de Madrid.

“Es un punto de interés para la gente de Madrid, pero también para un público internacional”

Terry Craven

“Soy librero desde hace 10 años y siempre me lo dicen, pero nunca pensé que abrir una librería fuera valiente, quizás soy idiota”, comenta entre risas. “Para mí se trataba más de seguir la línea de Shakespeare & Co.”. La influencia parisina es evidente en el acogedor local, donde las estanterías de madera van del suelo al techo y, poco a poco, los libros han ocupado cada hueco disponible de sus paredes. Y una parte importante de esa herencia está en la comunidad de lectores, autores y bibliófilos que ha creado en sus seis años de vida. “Al principio, hubo fiestas hasta las tantas de la madrugada, porque estuvimos viviendo en la librería. Es un punto de interés para la gente de Madrid, pero también para un público internacional. Hacemos eventos en distintos idiomas, organizamos un premio literario y el año pasado montamos un festival de poesía en el que participó gente de Estados Unidos e Inglaterra. Ahora seguimos haciendo eventos en línea, pues para nosotros es muy importante crear una comunidad a través de la literatura, y no sólo aquí, físicamente”

Fotografía: Sara Peláez

Para cualquier bibliófilo que se precie, ver la pequeña vitrina que atesora las rarezas y obras antiguas que pasan por las manos de Terry y sus socios es un peligro para el bolsillo. Ahora mismo hay una primera edición de ‘Lolita’, un ‘Peter Pan’ de 1930 y unas primeras copias de ‘Harry Potter’. “Lo mejor es poder encontrar un libro para alguien que lleva mucho tiempo buscándolo. Nos pasó con una 1ª edición de ‘El Gran Gatsby’, que normalmente costaría 5.000 euros, y conseguimos pasárselo más barato. Y tuvimos una primera edición de ‘Orlando’ de Virginia Woolf firmado por ella, una verdadera joya”, cuenta Terry, quien está especializado en estas piezas de anticuario.

Licenciado en Literatura Inglesa y Francesa, llegó a Madrid sin saber castellano y sintiéndose algo francés después de tanto tiempo en París, aún siendo bien inglés. “Hay una relación muy fuerte entre la literatura inglesa y la francesa, y no tanto con la española, que no se enseña mucho en Inglaterra. Fue todo un descubrimiento, hay una vida literaria madrileña y española muy potente, y una mentalidad muy abierta. Me encanta vivir aquí”. Dedicado en cuerpo y alma a la librería durante los primeros años, ahora Terry también le dedica tiempo al proyecto editorial La Errante y a su faceta de pintor, con una exposición programada para los próximos meses. 

“Estamos muy agradecidos a nuestra comunidad, la resistencia es posible con la gente”

Terry Craven

Desperate Literature se ha abierto un hueco en la agenda de la ciudad y cuenta con un círculo de clientes, de los cuales muchos ya son amigos. Durante nuestra visita, pasan por allí compradores fieles, conocidos, gente guiada por recomendaciones y curiosos que, subiendo o bajando la calle, no pueden evitar pararse al reparar en las plantas, las sillas y las llamativas estanterías que flanquean la entrada. Normalmente también se dejarían caer por ahí los turistas, apenas visibles por el centro desde el inicio de la pandemia, una circunstancia que puso en jaque la fuerte apuesta de Desperate Literature por el comercio de cercanía, pues no dispone de tienda online. “Durante el confinamiento estuvimos mandando libros y ahora vendemos cosas por Instagram, hacemos lo necesario para aguantar, pero no queremos convertirnos en eso”, asegura. La tienda tiene un encanto especial que convierte en una tarea realmente desesperante el abandonarla con un único libro bajo el brazo. También son tentadoras las recomendaciones que no sabías que necesitabas de sus historias de Instagram, y desde ya siguen apostando por sus seguidores a través de Patreon. “Estamos muy agradecidos a nuestra comunidad, la resistencia es posible con la gente”.

Fotografía: Sara Peláez

Libro recomendado: Los Argonautas, de Maggie Nelson. 

Un autor/a: En castellano (y ojalá en inglés), Elizabeth Duval, que tiene ensayos, la novela ‘Reina’ y ahora va a publicar un libro de poesía. En inglés, Shola con Reinhold, que acaba de publicar ‘Lote’.

Una librería: Arrebato Libros, son amigos y voy regularmente.

Un lugar: Esta es una plaza, en Lavapiés, un espacio libre y autogestionado por familias.

Dónde leer después de comprar en Desperate Literature: Para tomar un café y leer, la cafetería Santa Eulalia (Calle del Espejo, 12). Para leer –y meditar– siempre voy a los Jardines de Sabatini.