Andrea Galaxina y el fanzine que cambiará tu concepto sobre Chelo García-Cortés

Antes de meternos en faena, hablemos de contexto. El término ‘fanzine’ se fraguó en 1940, con el fin de diferenciar estas publicaciones no profesionales de las que sí lo eran. Su origen se remonta al siglo XIX, pero fue a partir de los años 60 del siglo XX cuando adquirieron el carácter de vehículo contracultural con el que los conocemos hoy. Desde entonces hasta ahora, sus principios fundamentales no han cambiado: siguen siendo un medio no profesional basado en la autoproducción, y elaborado por y para un público con conocimiento avanzado sobre el tema a explorar. 

Hechas las presentaciones, volvamos a lo que nos ocupa. Descubrí a Andrea Galaxina no hace mucho, a través de Twitter. Alguien había publicado una foto del fanzine que acababa de lanzar sobre la periodista Chelo García- Cortés (‘Sálvame’) y me llamó la atención que hubieran editado algo así. ¿Un fanzine en honor a Chelo? ¿Pero qué es esto? Sentí desconcierto e interés a partes iguales; prejuicios, supongo. El interés ganó al desconcierto y, poco más tarde, empecé a leer sobre la publicación y su autora. Me atrapó su amor por este formato y todo el trabajo teórico alrededor de este. Casualidades de la vida, descubrí que vivía en Madrid y no pude dejar escapar la oportunidad de conocerla y charlar con ella para VERBENA.

Andrea viene, como quien escribe, del mundo de los blogs musicales y llegó a los fanzines gracias a ellos. El primero que leyó fue “El planeta amarillo”, una publicación sobre música que todavía edita Rafa Skam desde el año 2000. Ahí es nada. “Era muy fan de la música más alternativa, pero no encontraba muchos sitios en los que encontrar información sobre los grupos que le gustaban. De pronto, me topé con esta especie de enciclopedia donde se hablaba de las bandas que me interesaban. Fue flipante porque, por un lado, descubrí toda esa información y, además, en un formato muy accesible para poder hacerlo yo también. Se me abrió un mundo gigante”, asegura, si bien es cierto que tardaría un tiempo más en animarse a crear uno propio.

Pero cuando empezó, no pudo parar: casi medio centenar de fanzines publicados hasta la fecha, y de la más diversa índole, de la mano de su propia editorial, Bombas para desayunar: “Me di cuenta de que estaba produciendo fanzines muy diversos y que posiblemente era algo caótico hacer tantas cosas distintas con mi nombre. Pensé que, para solucionarlo, solo tenía que crear mi propia editorial; crear un sello que aglutinara todo lo que iba a hacer con la idea de publicar cosas que me interesaran o a gente que me interesara y que, quizás, no se atrevía a dar ese primer paso en solitario”.

Su trabajo, además de por su variado y rico haber fanzinero, llama la atención por el estudio teórico que realiza del formato; investigación que se materializó en 2017 con el lanzamiento del libro ‘¡Puedo decir lo que quiera! ¡Puedo hacer lo que quiera!’(autoeditado – Bombas para desayunar), donde hace un acercamiento genealógico al fanzine hecho por mujeres en el territorio español. Le pregunto de dónde viene este interés por la teoría: “Es deformación profesional. Yo vengo de Historia del arte y lo que más me ha interesado siempre ha sido toda esa teoría, todas esas cosas que ocurren fuera de los márgenes de lo que se considera arte; desde el arte outsider a movimientos más contraculturales. El fanzine encaja muy bien en ese campo de interés de cosas que se pueden ubicar dentro de una tradición creativa, con un peso estético muy fuerte y al que, sin embargo, nunca se le ha prestado mucha atención desde un punto de vista académico o más teórico”

El exitoso ‘Chelo García-Cortés Appreciation Zine’, como comentaba al principio, es su última creación. Pero, ¿qué tiene Chelo? Si alguna vez has visto de pasada ‘Sálvame’ (o lo has visto sin más, todes sois bienvenides) podrías pensar, a priori, que es, quizás, el colaborador con el perfil más bajo. ¿Por qué ella? “Puede que de primeras no dé tanto juego, pero tiene una serie de cosas que a mí siempre me han llamado mucho la atención y que he tenido muy presentes en conversaciones con amigas. Chelo es una mujer de más de 60 años que se define como bisexual y que vive su sexualidad de forma similar a como podría hacerlo una persona heterosexual: habla de su mujer sin ningún tipo de problema, la expone, le da un beso… Realmente me parece algo subversivo porque, para empezar, que una mujer hable o exprese una sexualidad no normativa ya es una cosa poco común. Creo que es muy valioso que alguien que sale en la televisión durante horas en un programa que ven millones de personas, aunque a veces con tan mala prensa, esté poniendo cara a un colectivo que no tiene ningún tipo de representación en los medios más mainstream. Y si hablamos de lo mainstream, ‘Sálvame’ es lo mainstream de lo mainstream”, señala. El fanzine pretende ser el acercamiento a esta figura que, pese a tener cosas criticables, consigue dar gran visibilidad y que asumamos, sin cuestionamientos, realidades que, fuera de ese ‘universo ‘Sálvame’,’ podrían chirriarnos: “Me parece super instructivo. Ella habla de su pareja, y está tan normalizado que nadie se sorprende de que Chelo tenga una mujer y no un marido, que sería lo normativo. Creo que esto es algo que hay que agradecerle, la verdad. En algunas ocasiones expone demasiado su vida privada, pero ‘lo privado es político’ y, aunque no creo que pretenda que esa exposición tenga connotación política, al final… la tiene”

En una charla con S Moda del pasado 8 de septiembre, previa al lanzamiento del fanzine, Andrea comentaba su deseo de que este llegara a manos de la protagonista; así fue el mismo día de la publicación de la entrevista: “Me escribió su representante y ese mismo día me compró varios ejemplares. Fue una locura. Luego me escribió la propia Chelo por Instagram para decirme que había leído la entrevista, que muchas gracias y que le encantaba mi trabajo… Mi “trabajo”, porque realmente no sabía por lo que me estaba felicitando, aún no había salido el fanzine [Ríe]. Le mandé uno dedicado. Días después, me escribió para decirme que se alegraba de que la hubiera elegido a ella. Entonces le pedí una foto; me hacía ilusión tener una imagen de ella con el fanzine. Me la envió por WhatsApp. Fue super maja y muy cariñosa; me lo ha agradecido muchísimo. Estoy muy contenta, porque el fanzine lo hice con mucho cariño, valorando realmente su figura; y que ella lo haya recibido, así me pone muy contenta”.

Se han vendido más de 300 copias de esta oda punk a la, desde ahora, gran Chelo. La cuestión aquí es saber si el éxito en el mundo fanzinero no es contraproducente ya que, de raíz, este tipo de publicaciones no persigue el enriquecimiento económico, a diferencia de lo que ocurre con el mundo mainstream (que tiende a capitalizar cualquier cosa, también lo que hacemos únicamente por placer). “Eso es algo de lo que ya era consciente, pero con el fanzine de Chelo ha sido un golpe de realidades muy fuerte. Sé que este fanzine ha llegado a gente que nunca se había acercado a un fanzine ni entiende lo que hay detrás. Por encima de todo, lo que prevalece es el hacerlo por placer, no para ganar dinero o por una cuestión publicitaria, al menos en mi caso. Mi motivación principal es hacerlo por diversión, por conocer a gente, por el intercambio, por que se puedan dar cosas insospechadas… Lo último es hacerlo por dinero o como un ‘trabajo’. Uno no va al trabajo por gusto, lo hace por dinero. Para mí, hacer fanzines es un oasis en medio del desierto. No entra en nuestra lógica capitalista que puedas hacer una cosa que no te vaya a retribuir dinero o prestigio; parece que todo lo que haces tiene que tener recompensa material… Para mí, no”, concluye.

En VERBENA, nos gustan mucho las recomendaciones y conocer los lugares favoritos de nuestros entrevistados y vecinos ilustres, así que la pregunta era obligada: ¿Dónde podemos comprar buenos fanzines en Madrid?: “Te diría que en La Integral, Molar, La Negra y Traficantes de sueños. Sí, esos son los mejores sitios [locales] para encontrar fanzines interesantes. En Mujeres y compañía también tienen alguna cosa, aunque depende del día…; pero como librería mola mucho y siempre está bien recomendarla”.

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