Galdós: el cronista de Madrid

Se cumplen cien años del fallecimiento de Benito Pérez Galdós, uno de los grandes escritores de las letras españolas, quien residió en Madrid durante gran parte de su vida. La ciudad fue escenario de algunas de sus narraciones y protagonista de sus crónicas y sucesos.

Este madrileño nacido en Canarias (1843), aseguraba que él había nacido en Madrid en 1862, año en el que pone los pies por primera vez en la estación de Atocha, cuando se llamaba Estación Central de Madrid.

Desde que llegase a la capital empezó a desempeñarse como periodista y cronista, algo que no era nuevo para él, pues ya en Las Palmas había colaborado en la prensa local con poesías satíricas, ensayos y algunos cuentos. Y también había destacado por su destreza en el dibujo y las artes. En 1862 la familia le manda a Madrid para estudiar Derecho. No obstante, Galdós era más de observar y participar de la bulliciosa vida de la capital, que de asistir a clase.

 Benito Pérez Galdós hacia 1863 Fotografía de la Familia Pérez-Galdós que se expone en la Casa-Museo Pérez Galdós

De hecho, él mismo recogió en sus memorias, ‘Memorias de un desmemoriado’, cómo se escapaba de las cátedras para perderse por las calles y plazuelas de Madrid. Frecuentaba el Teatro Real, los cafés en las cercanías de la Puerta del Sol y, por supuesto, el Ateneo de Madrid. Allí asistía a lecturas y conferencias. Fue en este significativo lugar donde trabó amistad con Leopoldo Alas Clarín.

Galdós fue un brillante periodista y colaboró en numerosas publicaciones tanto españolas como americanas, como La Nación, El Debate, la Revista del Movimiento Intelectual de Europa, o La Prensa (este último periódico era de Buenos Aires).

Uno de los sucesos más llamativos y escabrosos que reflejó Galdós en sus crónicas fue el llamado “Crimen de la calle Fuencarral”, acaecido en los primeros días de julio de 1888. El escritor canario envió las crónicas relacionadas con este suceso al diario argentino La Prensa.

Pronto se convertiría en un referente de la vida intelectual de la capital. ‘La Fontana de Oro’, su primera novela publicada, junto a sus famosos ‘Episodios Nacionales’, ayudaron a consolidar la imagen del literato. De hecho, escritores posteriores, como el poeta Vicente Aleixandre, llegaría a afirmar que aprendió a leer con los libros de Galdós. Federico García Lorca sería otro admirador de la obra galdosiana.

Perez_Galdós_María_Guerrero_Díaz_de_Mendoza-Fuente Centre de Documentació i Museu de les Arts Escèniques

Este año 2020 se cumplen cine años de la muerte (1920) de este ilustre escritor que documentó Madrid de una forma sin igual. Si Balzac y Dickens fueron los grandes decimonónicos de Francia y Reino Unido, respectivamente, una de las figuras más destacadas en la centuria española es la de Galdós. De la misma forma que se han creado rutas por el Lisboa de Pessoa, o por el París de Víctor Hugo, en Madrid hay numerosas rutas galdosianas. En ellas se recorren tanto los lugares frecuentados por el escritos, como los reflejados en sus obras.

Por ello mismo, como homenaje al legado de Galdós a la ciudad de Madrid, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ha organizado una exposición entorno a la figura del literato y de su relación con Madrid, ‘Galdós en el Laberinto de España’. Tal propuesta queda reflejada en una selección de 140 fotografías. Podremos visitar este homenaje fotográfico hasta el 3 de enero de 2021.

Por su parte el Teatro Español venera su figura a través de una serie de lecturas dramatizadas de algunas de sus dramaturgias, bajo el nombre ‘Galdós en el Español’. Entre el 3 y el 26 de noviembre podremos conocer alguno de los textos más desconocidos de Benito Pérez Galdós.