“Invitadas. Fragmentos sobre mujeres ideología y artes plásticas en España (1833-1931)”

El pasado mes de octubre se inauguraba “Invitadas. Fragmentos sobre mujeres ideología y artes plásticas en España (1833-1931)” en el Museo Nacional del Prado. Podremos visitarla hasta el 14 de marzo de 2021.

“Invitadas. Fragmentos sobre mujeres ideología y artes plásticas en España (1833-1931)” es la primera exposición temporal que organiza la pinacoteca tras su reapertura, el pasado 6 de junio, y tiene como objetivo reflexionar sobre el papel de la mujer y los diferentes roles que ha desempeñado en el sistema artístico español desde el reinado de Isabel II hasta el de Alfonso XIII.

La muestra recorre una selección de más de 130 obras, procedentes de la colección del Museo Nacional del Prado, de las colecciones reales de Patrimonio Nacional y de otras colecciones públicas y privadas, que participaron en exposiciones internacionales o fueron ganadoras de premios de Exposiciones Nacionales. Tal premio fue creado en 1853 para fomentar el progreso del arte español y constituir una imagen ideológica de la nación.

Imagen de las salas de la exposición “Invitadas”. Foto © Museo Nacional del Prado

A través de las 17 salas, iremos viendo los diferentes roles de la mujer o los papeles que personificaron, siempre desde una perspectiva masculina. Seremos testigo de obras en las que la figura de la mujer es utilizada para moralizar y educar (en el temor a la deshonra) a las niñas. Muestran mujeres que se han “descarriado”, eligiendo una vida que no correspondía con los valores de la época. También veremos a la hija pródiga que vuelve a casa, o mujeres de la vida “libre”.

Algún pintor decimonónico si que se hizo eco de la desigualdad en la que se desenvolvía la mujer, que incluso diciendo la ley que las mujeres debían recibir la misma educación que los hombres, ellas siempre iban a ser instruidas para realizar laboras más domesticas. Con sus pinturas querían denunciar la prostitución, a la que muchas mujeres se veían avocadas, entre otros temas sociales.

A medida que pasamos de sala en sala, vamos avanzando en el tiempo. Empezamos a ver pinturas realizadas por mujeres, pero que en rara ocasión fueron galardonadas, y menos aún adquiridas por el estado español. La crítica periodística de la época tampoco ayudaba, pues se referían a ellas condescendientemente como “encantadoras” o “amateurs”.

Cuando ya hubo demasiadas mujeres como para que la prensa siguiese ignorándolas, y querían resaltar sus habilidades pictóricas, emplearían frases como “pinta como un hombre”, dejando claro ese pensamiento de superioridad masculina.

La bestia humana Antonio Fillol Granell (1870 – 1930) Óleo sobre lienzo 1897 Madrid, Museo Nacional del Prado

En este tiempo el Museo del Prado se convirtió en elemento central de la compra y exhibición de arte contemporáneo y desempeñó un papel sustancial en la construcción de la idea de escuela española moderna. La exposición, ordenada a través de episodios particularmente significativos de este sistema artístico, genera un conjunto de escenarios para reflexionar desde la colección del propio Museo, y para analizar algunas de las consecuencias más profundas de una mentalidad compartida. En todos estos espacios las mujeres que aparecen son pocas veces protagonistas por voluntad propia y rara vez están en los lugares que desean; sólo fueron invitadas incómodas en la escena artística de su tiempo.

La museografía y discurso expositivo tienen gran importancia, pues en muchos casos las obras pictóricas están apoyadas por prensa o libros de la época, así como por recursos cinematográficos. Destacando las cintas de la cineasta Alice Guy-Blaché.

Esta exposición arriesgada a la par que necesaria, levanta al Museo del Prado de su letargo, que reflexiona sobre su propio pasado como institución.

[Falenas Carlos Verger Fioretti (1872 – 1929) Óleo sobre lienzo 1920 Madrid, Museo Nacional del Prado (depositado en Zamora, Museo de Zamora)]