Pedro Collantes: “La película retrata un momento de la vida de Noemí que es a la vez un final y un principio”

En estas fechas, en circunstancias normales, estaríamos pensando dónde pasar las Navidades, si volver al pueblo o quedarnos en la ciudad, si pasarlo con estos familiares o con los otros… En definitiva, ¿volver o no volver? Y este es el hilo conductor de la primera película de Pedro Collantes, guionista, director y editor, que ha logrado que su proyecto fuera seleccionado en el Biennale College Cinema de Venecia. ‘El arte de volver’, que se estrena en cines mañana 11 de diciembre, es una reflexión sobre la vuelta a casa, la familia, la amistad, y la creación artística, protagonizada por Macarena García. Nos sentamos con Pedro Collantes para que nos cuente los secretos de la creación de esta película. 

¿Cómo es la experiencia de estudiar cine fuera y dentro de España en cuánto a sensibilidades artísticas de las escuelas y compañeros?

En mi caso fueron dos experiencias muy diferentes, pero más que nada porque eran dos programas muy distintos. El master que hice en la escuela de cine de Holanda era internacional, en inglés, y el grupo lo formábamos 12 personas de 6 nacionalidades diferentes. Los recorridos que traíamos cada uno también eran bastante diversos. Lo que estudié en Madrid era una formación más técnica y con una estructura más tradicional de escuela de cine, mientras que el master en Holanda era más abierto, con mucho énfasis en el proceso y menos resultadista. Era una mezcla entre el formato más clásico de escuela de cine y una formación más artística.

¿Qué parte del proceso ha sido la más compleja o te ha costado más?, ¿escribir el guion, reunir el dinero, el rodaje…?

Al haber desarrollado la película dentro del programa Biennale College Cinema, la parte de escritura y de conseguir la financiación en este caso fue relativamente más fácil. Una vez que conseguimos lo difícil, que el proyecto fuera seleccionado, hubo talleres con mentores que nos ayudaron a pasar de tratamiento a guion y después la financiación para hacer la película viene con el propio programa. Lo más dificultoso fue encontrar la forma de hacer una película que encajara de forma orgánica dentro de los límites del micro-presupuesto que impone el programa. Luego el rodaje fue intenso, ya que solo fueron 11 días de los cuales dos se quedaron colgados por el estado de alarma. En realidad lo más difícil ha sido avanzar y terminar la película en este contexto de incertidumbre provocado por la pandemia.

¿Qué aportaba cada actriz que te hizo decantarte por ellas? ¿Hubo alguna dificultad o condicionante a la hora de hacer que se unieran al proyecto?

 La verdad que todas las actrices y actores que contactamos respondieron muy positivamente al proyecto. En ese sentido fue una suerte, ya que todos encontraron el guion interesante y querían unirse a pesar de las limitaciones que teníamos, sabiendo que era una película con una producción muy pequeña. En el proceso de casting, al tratarse de escenas largas y siempre encuentros entre la protagonista, Noemí, y otro personaje, lo principal era que funcionara la dinámica de cada actriz o actor con Macarena García, que interpreta a Noemí. Que fuera creíble cada relación familiar o amistosa y que dieran el tono y el contrapunto necesario en cada escena, ya que todas son escenas bastante largas y se mueven en un espectro amplio de registros.

Me ha llamado la atención la estructura episódica de la película, recordándome por ejemplo a películas de Jim Jarmusch como Flores Rotas, con la protagonista en este caso visitando a distintas personas importantes en su vida. Dada esta estructura, ¿Cómo encaraste el trabajo con los actores?, ¿rodabais cada bloque y parabais a ensayar y rodar el siguiente? ¿O fueron primero los ensayos y luego rodar todo seguido?

Lo trabajamos muy por bloques efectivamente. Pero primero hicimos todos los ensayos y después el rodaje. Siempre por parejas. Es decir, ensayamos la escena de Macarena con Nacho, después la de Macarena con Ingrid, y así sucesivamente. En el rodaje hicimos lo mismo: primero dos días con Macarena y Nacho, luego dos días de Macarena con Celso… En ese sentido Macarena trabajó con todos los otros miembros del reparto pero ellos nunca coincidieron entre sí.

Fotograma de la película ‘El arte de volver’, dirigida por Pedro Collantes.

¿Qué método de trabajo funcionaba mejor con cada actriz? Hay quién prefiere ensayos, quién quiere tener una biografía del personaje antes de empezar, quién prefiere ensayar lo menos posible para no ‘quemar’ el texto y que prevalezca la frescura, etc

 Usamos más o menos el mismo método durante todos los ensayos. Yo me adapto a lo que cada actriz o actor necesita en términos de biografía y análisis de personaje. A mi me gusta ensayar, pero no demasiado. No tanto porque se queme el texto, que en este caso al haber tanto sí que es importante que esté muy trabajado, pero más bien para evitar que se queme la dinámica entre los personajes en la escena. Creo que la medida justa es llegar al rodaje con el texto sobre-preparado pero un poco infra-ensayado. En este caso los ensayos fueron de dos días por cada escena.

La película parece retratar el proceso creativo del personaje de Macarena usando sus vivencias para encarar al final de la cinta el casting, al principio lo hace de forma indirecta y luego ella haciéndolo voluntariamente, como nos muestra la escena del coche. O también puede verse como que para interpretar correctamente primero hay que vivir e imbuirse de todo tipo de sentimientos y experiencias, de amor, de fracaso, pérdida, etc ¿Estaban estos temas en tus intenciones desde el principio?

Sí, efectivamente. La película retrata un momento de la vida de Noemí que es a la vez un final y un principio. Está en un cambio de fase, por decirlo así, y se ve en la necesidad de tomar decisiones importantes. En un solo día, el primer día de regreso en Madrid y que coincide con el casting, se le acumulan estos encuentros que le hacen pasar por un espectro muy amplio de vivencias. Al final decide usar todo ese cúmulo de emociones como motor para afrontar sus retos como actriz, pero también para tomar esas decisiones personales que tenía bloqueadas.

Cada película es un viaje de aprendizaje para sus creadores. ¿Hay algo nuevo que hayas descubierto sobre ti mismo con esta película?

Como es mi primer largometraje, he aprendido que puedo hacer largos, jaja! Que disfruto mucho haciéndolo, trabajando con las actrices, con los actores y con el equipo y aprendiendo de ellos. Y que quiero hacer más.