Wolher: La moda masculina más british llega a las calles de Madrid

¿Qué hay más personal que la moda? Cómo vestimos nos define tanto como los grupos de música que escuchamos. Jaime del Solar y Sandra Hernández, fundadores de la marca madrileña de ropa Wolher, lo saben muy bien. Llevan desde el pasado 2019 confeccionando una selección de prendas masculinas bajo cuatro principios: la calidad, la distinción, una apuesta por lo sostenible y la vida urbana. Comenzaron entonces diseñando una chaqueta estilo Harrington tan personal como única, con un corte más entallado y su propio tartán, ahora, acabando su segundo año, tienen dos colecciones bien variadas, pero con un marcado toque británico, no es para menos que una de sus colecciones se llame Londres, pero que le debe mucho a su ciudad, protagonista de la segunda línea de producto: Madrid.

Hablamos con ellos dos acerca de cómo surge la marca, su relación con esos embajadores tan musicales que llevan orgullosos su ropa y la lucen a la vista de todos en redes sociales, su pasión por Madrid y, cómo no, qué les deparará el 2021.

Los dos venís del mundo de la publicidad, ¿en qué momento decidís dar un giro a vuestras carreras y apostar por la moda? ¿Cuál es el origen de Wolher?

Sandra: Te cuento un poco el cambio de publicidad a la moda. No hay un cambio como tal, nosotros seguimos en publicidad. Jaime sigue en publicidad, yo estoy 100% en Wolher. Y el cambio es porque la moda siempre nos ha gustado como una forma nuestra expresarnos. La moda siempre ha estado con nosotros y lo teníamos en la cabeza. Lo hicimos por un montón de circunstancias. Decidimos hace dos años porque, online lleva desde enero de 2019, pero nosotros llevamos trabajando en la marca dos años. Y entonces decidí dejarlo todo y dedicarme exclusivamente a Wolher. Y la moda de hombre porque Jaime lo había tenido en su cabeza, porque la calidad de la ropa de hombre no nos gustaba, no tenía como, por ejemplo, las camisas no están hechas a medida… Bueno, pues de lo que hay hacerlo un poco a nuestra forma. El tema del nombre, Wolher, eso fue más Jaime. Hubo un estudio exhaustivo para llegar a poner ese nombre.

Jaime: El nombre, como decía Sandra… queríamos que lo que hacemos en Wolher sea como muy nuestro, entonces, ¿qué hay más propio que poner nombre a algo? En esa decisión de elegir nosotros el nombre, queríamos hacerlo lo mejor posible y no equivocarnos en el nombre. Entonces como comentaba Sandra, fue una labor de investigación, de formación en cuanto a cómo funciona el mundo del naming, que es un mundo súper bonito e interesante. Estuvimos varios meses formándonos en este sentido y trabajando, pues hay muchos aspectos que tienes que trabajar a la hora de decidir un nombre como el público objetivo al que te vas a dirigir, qué características quieres que tenga el nombre, y temas más concretos como en qué dominio lo quieres comprar, en qué países lo quieres registrar y todo eso. Ya te digo, fue un proceso un poco largo en cuanto a tiempo pero súper interesante. Y, bueno, al final de todo ese proceso, que teníamos una lista muy larga de nombres o de palabras. Decidimos que lo que más nos encajaba, por así decirlo, era la unión de dos palabras: “walk” y “heritage”. Que era como andar por la calle y herencia, que es lo que nuestra marca transmite o quiere transmitir, es como la moda en la calle, la herencia de estilos anteriores urbanos que llevan muchos años con nosotros. Tuvimos que hacer una ligera modificación al nombre cambiando la “a” inicial de “walk” por una “o” para que sonara mejor, sonara más masculino y estuviera disponible en los “.com” y “.es” y que estuviera registrada a nivel europeo. Y nos gustó mucho, porque buscamos un nombre corto, que sonara masculino, que sonara a moda, que pudiéramos darle nosotros el significado que quisiéramos, y de ahí surgió.

¿Qué os hace decantaros exclusivamente por moda masculina?

Sandra: Pues hay dos cosas. La primera, la moda que me encanta y me apasiona, pero me apasiona lo que hay, yo elijo algo de lo que hay. Pero Jaime, que es el diseñador de la marca y su creador,  le gustaba más las camisas o las chaquetas un poco más justas. Y lo hemos hablado con muchos hombres, qué al final se tenían que ir a acortar, o entallar. En mujer hay muchas posibilidades, pero en hombre echamos de menos muchas cosas. A la hora de comprar les cuesta mucho, no hay esa variedad. 

Jaime: Y, siendo prácticos, por algún lado hay que empezar. No sabemos qué nos deparará el futuro. De momento empezamos con línea masculina y no descartamos nada a futuro. Hay mucho recorrido todavía en la moda de hombre. Nos quedan un montón de cosas por hacer, solo en la línea masculina.

Empezáis con moda masculina, pero ¿cuál fue la primera prenda que lanzasteis como marca? ¿Cómo surge la idea de desarrollar ese concepto de prenda?

Sandra: Creo que fue la Harrington. 

Jaime: Hay una prenda casi icónica en esta colección que es la chaqueta Harrington. Y de ahí surgió todo. Wolher es muy ecléctico, es decir, que vale para muchos estilos de hombre. Vale para el hombre que es cien por cien formal, elegante y con camisa, y vale para el que de lunes a viernes viste de una forma y el fin de semana quiere ir más casual o con otro estilo. Entonces en ese pensamiento desembocó el sentimiento de que una persona no se puede clasificar en un estilo concreto vistiendo. Depende del día, te levantas de una forma que te apetece ir más formal, y otro día más casual. Eso no significa que puedas clasificar a una persona en uno u otro estilo. Nos pasó eso con la Harrington es una prenda que siempre nos encantado, que nos parece de una chaqueta con mucha historia y con mucho estilo. Y, sobre todo, en España está como muy clasificada en tribus urbanas, en un tipo de moda. O si eres mod o eres skinhead sólo puedes llevar la Harrington. Si eres una persona casual, normal, no la puedes llevar porque ya te clasifican en un estilo. Queríamos luchar más o menos contra eso. Queríamos que esa prenda volviera a las calles para todo el mundo.  Le dimos una serie de características, la adaptamos un poco a los tiempos de hoy. La Harrington siempre ha sido bastante ancha, la nuestra es más entallada. Le incorporamos nuestro tartán en el interior, que es un diseño único. Y al final la Harrington que es donde empezó todo, según como la combines, puede ser una prenda con la que puedes ir perfectamente vestido a la oficina. De ahí nos empezamos a liar la manta a la cabeza y vimos que si salíamos a la calle queríamos incorporar más prendas que teníamos en la cabeza, e hicimos esa primera colección. Salimos al mercado como una marca fuerte, no solo como una marca de Harrington.

Sandra: La primera colección fue Londres, cada colección va a ser una ciudad. La Harrington nació en Inglaterra y es un icono. De ahí salió, por ejemplo, el abrigo rojo que era de la guardia inglesa. La ciudad en sí nos inspira para hacer cada prenda que sacamos. 

¿Y seguirán después de Madrid y Londres otras ciudades?

Sandra: Estamos en ello ya. Tenemos una lista larga de ciudades que vamos a ir sacando.

Jaime: Encontramos la inspiración en esas ciudades y en cualquier elemento de la ciudad. En calles, en carteles, en alcantarillas…

Sandra: Es lo bueno que tiene esta dinámica de trabajo que hemos creado que tienes años y años de inspiración por delante, porque nos apasiona viajar. Y en las ciudades siempre encontramos desde colores hasta formas e imágenes que nos inspiran para esas colecciones. Así que habrá muchas más por delante.

Wolher os definís como una marca de moda sostenible, en lo referente al medioambiente, pero también en cuanto a derechos humanos. ¿Cómo se materializa esto en vuestras prendas?

Sandra: Primero el tema de las fábricas, nosotros fabricamos en España y Portugal. Entonces invertimos mucho tiempo en elegir las fábricas y quién nos hace la ropa. Porque al final creemos que sí las cosas se hacen bien. Los materiales, la mayoría, son orgánicos y es una de las cosas principales de la marca y que teníamos claro desde el principio. 

Jaime: La búsqueda de las mejores fábricas, ya no sólo las mejores, que también, dentro del ámbito español y portugués siempre buscamos las mejores, pero, bueno, también producir en España y en Portugal nos da esa seguridad de que los salarios son dignos, de que, además, potenciamos la fabricación local. Luego hay otros proyectos que estamos desarrollando que son más colaborativos, por así decirlo, de buscar asociaciones con ONGs y en eso estamos ahora. Queremos que sean prendas que puedas tener muchísimos años.

En vuestro blog vais un paso más allá ofreciendo consejos de moda, compartiendo historias. ¿Cómo de importante es crear un vínculo perdurable con este cliente que busca la calidad más allá de una prenda sin más?

Sandra: Pues muchísimo, yo creo que, al final, y más siendo un ecommerce, es que ese vínculo esté en el blog, pero también en la recepción de los pedidos, en el trato. En todo, todo lo que podamos aplicar esta cercanía, para nosotros es fundamental. Hemos buscado embajadores que son muy cercanos. Por ejemplo, todo el tema del blog, las entrevistas que hacemos o cómo cuidar las prendas. Todo esto muestra que no solamente es una marca de moda, sino que tiene una historia. No solo se trata de vender, sino de crear contenidos interesantes para nuestra audiencia y que a nosotros nos parece que esto puede ser interesante para ellos. Como las entrevistas a referentes de la música indie, a deportistas que llevan nuestra marca o hablar del origen del tartán.

Hablando de embajadores, están ahí Viva Suecia, La Habitación Roja, Sidonie , Niños Mutantes… ¿Cómo surge hablar con ellos? ¿Qué les une al espíritu Wolher? 

Sandra: Lo bueno de crear una marca de moda y el orgullo mayor del mundo es que las personas que admiras de siempre lleven tu ropa. Es admiración absoluta lo que tenemos por todos, tanto en el mundo del deporte como en la música. Y, ¿por qué? ¿Cómo surge? Pues porque yo soy una loca de la música y entonces a mis ídolos tenía que darles la ropa, y ellos son tan cercanos  que te escuchan y cuando se probaban la ropa es que les encantaba. Es muy bonita, se sienten bien y al final pues el espíritu de la ropa, es nuestro espíritu y cómo somos nosotros también. Y lo más importante es que saben que todos tenemos un inicio.

¿A quién os gustaría ver con la ropa de Wolher? 

Sandra: Tengo a todos mis ídolos vestidos ya. Nos encanta, por ejemplo, Lori Meyers. Estamos súper contentos, porque son grupos de primer nivel con los que estamos. Se ha creado un vínculo bastante chulo con ellos y bueno es una relación bastante normal. Sentir el orgullo de que algo que no existía hace dos años como es esta marca, que hemos creado nosotros, ahora lo lleven grupos que llevamos un montón de años escuchando.

Jaime: Buscamos obviamente personas con cierta influencia en diferentes aspectos, en redes sociales o que fueran conocidos. Pero queríamos huir del influencer puro y duro. Al final contamos con personas que influencian otra gente pero por lo que son, por la música que hacen, por lo buenas que son en su deporte, o por el esfuerzo que le dedican. Y lo mismo pasa con las tiendas que tenemos. Una es Iron Cafe, donde hacemos un montón de eventos. Ellos también han visto en nosotros una oportunidad. Ahora hacerle un hueco a una marca poco conocida es complicado. Nos hemos unido y estamos haciendo un montón de cosas que son experiencias que le ofrecemos a la gente que quiere a Wolher y que quiere a Iron Cafe.

Con Verbena compartís el amor por la vida urbana, por disfrutar de cada rincón de Madrid y por sus calles. ¿Qué lugares de Madrid os inspiran? 

Sandra: Corredera de San Pablo, la zona que va por Gran Vía. Todas esas calles son las que me inspiran. 

Jaime: Más o menos lo mismo. Pero también Lavapiés. Nos gusta mucho salir de la ciudad, pero somos mucho de centro, centro de Madrid. Nos encanta ese follón.

Por último, ¿qué tenéis previsto para este 2021 que está ya al caer? ¿Nuevas colecciones, nuevas ciudades?

Jaime: Estamos trabajando en la siguiente colección, que saldrá para la primavera-verano. Con una nueva ciudad que nos inspira para esta colección. Muchos proyectos relacionados con el mundo del pádel, con el mundo de la música, con el mundo del motor. Es verdad que este año ha sido un poco complicado por el tema la pandemia, que no hemos podido hacer tantas cosas a nivel eventos como nos habría gustado y esperamos que la cosa vaya mejorando un poco en ese sentido. Mucha calle, tener a Wolher muy en la calle y en eventos. Seguir fieles a nuestro estilo, a nuestros cuatro grandes valores: el diseño, la calidad, la vida urbana y la apuesta por lo sostenible.  

Sandra: Sobre todo, no parar y no conformarnos con lo que tenemos y buscar siempre la mejora.