Entrevista a Javier Polo, director de The Mystery of the Pink Flamingo

Lo hemos visto en balcones de la capital, en neones dentro de pubs, en escaparates de tiendas, de vez en cuando en algún documental a la hora de la siesta… El Flamingo (Flamenco) Ese animal hipnótico que parece salido de una viñeta de un cómic de Flash Gordon Se ha convertido en un icono de lo kitsch a nivel mundial, y es el hilo conductor del nuevo documental del director valenciano Javier Polo, que vive a caballo entre Madrid y Donostia. ¿Documental? Más bien ‘The Mystery of the Pink Flamingoestá a medio camino entre la ficción y el documental, ofreciéndonos un viaje de autodescubrimiento que va desde las calles madrileñas a las aguas cristalinas de Miami.

Hola, Javier. En primer lugar, me gustaría preguntarte acerca del porqué de la elección del Flamingo como hilo conductor del documental, haciendo las veces de símbolo mítico que hace despertar al protagonista para iniciar su viaje de autodescubrimiento. Haciendo un paralelismo aquí el Flamingo para Rigo sería el sable de luz para Luke o el Anillo único para Frodo. De entre todos los símbolos kitsch, ¿Por qué escogiste el Flamingo? ¿investigaste varias opciones y los personajes relacionados con este icono eran los más interesantes para crear una narrativa en torno a ellos?

“Hola Aldo, elegí el Pink Flamingo porque él me eligió a mí, como sucede en la película. No tuve escapatoria, se convirtió en inevitable. Y el único remedio para curarme de esa fiebre fue hacer la película, literalmente. Me perseguía allá donde fuera y como a mí, a todos los que le iba contando lo que estaba tramando y así es como empezó todo. A partir de ahí, al investigar sobre el tema, me fui encontrando todo tipo de personajes e historias fascinantes que merecían ser compartidas.”

Hay secuencias, como la primera entrevista de Rigo con el personaje que le cuenta las características del animal, donde es difícil saber si son realidad o ficción. Desde un punto de vista estético y de puesta en escena parece una aproximación más de ficción, pero el diálogo parece más improvisado como un documental. ¿Cómo surgió la idea de mezclar documental y ficción? ¿Fue por darle más dinamismo?

“Desde las fases más embrionarias del proyecto, siempre teníamos muy claro que este proyecto tenía que ser innovador, tenía que ser fresco, divertido, alocado… El Pink Flamingo no merece menos. Así que la premisa desde el inicio fue clara, vamos a experimentar y jugar. Y, honestamente, pienso que hemos encontrado una convivencia natural entre lo divulgativo, el entretenimiento y la extravagancia, que es difícil de observar en el mundo del documental. Vivimos una etapa muy libre para la creación, y las barreras y los formatos deben de ir desapareciendo con el tiempo.”

Fotograma de ‘The Mystery of the Pink Flamingo’.

Siguiendo con el hilo de la pregunta anterior. ¿Cómo aproximaste el trabajo de dirección en estas secuencias de entrevista? ¿Había un trabajo de dirección con cortes y tomas para guiar sus respuestas a un guion o narración establecida previamente, o fue una aproximación más fluida y de documental?

“Igual que sucedía con la narrativa y el formato, queríamos romper con las típicas entrevistas de los documentales, estuvimos dándole muchas vueltas para ver como las planteábamos y finalmente dimos con una puesta en escena donde las convertíamos directamente en conversaciones muy dinámicas e interactivas, donde los personajes se acercan mucho más al espectador con esos planos contraplanos, y donde pueden expresar sus emociones de una forma muy natural. Los entrevistados nunca tenían un guion que seguir, era Rigo Pex el que sí que tenía la hoja de ruta marcada, pero a partir de ahí ellos se ponían a hablar y hay momentos mágicos que vienen de la improvisación de nuestro protagonista. Fue todo un reto tanto a nivel técnico como a nivel de incertidumbre de lo que iba a pasar en esas charlas, sobre todo teniendo en cuenta que es un road trip y tienes que casarte con un orden cronológico, pero al final estamos muy contentos de cómo ha quedado todo y no desvelaré el truco aquí (jajaja) pero no hay cortes ni repetición de tomas.”

La galería de personajes que aparecen en el documental es de lo más ecléctica. Con tantas personas relacionadas con lo kitsch y los flamingos en el mundo, ¿qué os hizo decantaros por estos personajes en concreto? Hay algunos, como John Waters o Allee Willis, que parecen de obligada aparición en una obra que toque estos temas, pero otros como la historiadora del arte o el escritor de Miami, ¿cómo les descubristeis y qué os hizo elegirlos cómo participantes?

“Como bien dices, hay una galería infinita de personajes por el mundo amantes del Pink Flamingo, podríamos haber sacado a muchos más sin duda, de hecho hay tres entrevistados que finalmente no han salido en la película, pero es que el nivel estaba muy alto jajaja… Realmente pensamos que los que hemos terminado eligiendo son los que mejor representan el mensaje de la cinta, unos por su mirada salvaje e irreverente, otros por su acercamiento intelectual y filosófico al tema, otros por su creatividad y excentricidad, otros por su inocencia, otros por ser kitsch en sí mismos y una parodia de ellos mismos… El caso de Brian Antoni es muy curioso, teníamos apalabrada la entrevista con el actor secundario de Miami Vice, y a dos días de llevarla a cabo nos dejó tirados su agente y tuvimos que improvisar y dimos con él. Fue un hallazgo tremendo, para mí es sin duda de las entrevistas más especiales y emocionantes del documental. Con Patricia Altschul dimos porque tiene un reality show en el que en uno de los capítulos hace una fiesta en su mansión dedicada al Pink Flamingo y salía la gente vestida de flamingo de los pies a la cabeza y bebiendo champagne rosé, así que dijimos, ¡a South Carolina tenemos que ir!”

Es curioso que se trate un tema aparentemente tan inocente (aunque provocativo) como lo kitsch y los flamingos, pero que haya cierta violencia y hasta crueldad soterrada en algunas respuestas. Pienso sobre todo en la naturalidad con la que Cindy Lundlow cuenta como a los Flamingos se les hace un corte en las alas para impedirles volar y como se plantea tener uno así en propiedad. ¿Qué opinas de ese contraste de conceptos?

“Me hace mucha gracia que hagas hincapié en ese momento concreto de la película, que suele pasar para mucha gente desapercibido, y me parece totalmente surrealista y me deja fascinado. ¿Cómo puede ser que una persona que tiene la mayor colección del mundo de flamingos, ostentando incluso el Récord Guiness (y seguro que ha tenido algún que otro sueño íntimo con ellos jajaja…), puede ser capaz de lanzar semejante mensaje? Creo que representa muy bien la sociedad americana, lo material y fría que es para muchas cosas y donde estos bizarros personajes forman parte de su fauna con total naturalidad, cuando a nosotros nos vuelan literalmente la cabeza. Un claro ejemplo de ello, en esta misma línea, es Tiger King.”

Cartel de ‘The Mystery of the Pink Flamingo”.

Hay un elemento de nostalgia en el documental, siendo la mayoría de entrevistados gente de más de cincuenta años que vivió la explosión de lo kitsch y que ahora es visto como un símbolo de un pasado más feliz. ¿Crees que el mensaje de lo kitsch y el flamingo ha cambiado en algo desde los años 70 debido a ese cambio de época? ¿La interpretación que se le da es la misma en alguien como Allee Willis que en alguien como Sarah Mirodi, de distintas generaciones? 

“La figura del Pink Flamingo, sin duda, ha ido cambiando a lo largo de los años. Podemos afirmar que se ha convertido en un icono de la cultura pop, cuando en su inicio era una cosa más transgresora y de la contracultura. Al final se va reinventando e incluso ha tenido un boom en el que ha llegado a ser mainstream al aparecer en flotadores colapsando Instagram, pero el valor que se le da a los iconos no para de evolucionar, y lo que hoy está de moda mañana no lo está. Pero lo que hace especial y genuino del Pink Flamingo no es que esté o no de moda, sino todo lo que significa, todo lo que envuelve su imagen y a todos los artistas y no artistas que ha influenciado históricamente (desde John Waters, Picasso, Neruda o Manfred Mann, hasta Lana del Rey, Kero Kero Bonito, Eduardo Casanova, Sorrentino o Elecric Six).”

Tras formar parte de la anterior edición del festival In-Edit, ‘The Mystery of the Pink Flamingo’ está disponible para ver en Movistar Plus y muy pronto también en RTVE.