La Institución Libre de Enseñanza: la intelectualidad española en todo su esplendor

La Institución Libre de Enseñanza o ILE fue un proyecto pedagógico desarrollado en España entre 1876 y 1939. Supuso una gran revolución en la educación de la época, pues introdujo valiosísimas novedades. Además, tuvo una importante repercusión en la vida intelectual española.

Durante el tiempo que estuvo activa, se situó como el núcleo de la renovación cultural, educacional e intelectual. De ella surgieron proyectos como el Instituto Escuela, las Misiones Pedagógicas o la reconocida Residencia de Estudiantes, y su homóloga Residencia de Señoritas.

Su fundadores se inspiraron en la filosofía Krausista, que defendía la tolerancia académica y la libertad de cátedra frente al dogmatismo. Así en 1876, Laureano Figuerola, primer presidente de la Institución, inaugura la Asociación de la Institución Libre de Enseñanza. Laureano y un grupo de catedráticos, entre los que se encontraba Francisco Giner de los Ríos (quien será uno de los directores de la ILE), son separados de la Universidad Central de Madrid por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a dogmas religiosos, políticos o morales. Se vieron obligados a continuar con su labor educativa al margen del Estado. Y es así como creando la Institución Libre de Enseñanza, un establecimiento educativo privado laico. En un primer momento se centra en la enseñanza universitaria y poco a poco se irá extendiendo a la educación primaria y secundaria.

Alumnos del Instituto-Escuela, en Berlín, durante una excursión en verano de 1931. ÁLBUM DE JULIA PETTERSSON SALOM. Cortesía de la Fundación Francisco Giner de los Ríos

La ILE situó a España en el mapa de la enseñanza con sus innovadoras técnicas educativas. Algunas de ellas nos siguen pareciendo revolucionarias como la evaluación continua y sin exámenes. Una pedagogía basada en tres pilares fundamentales: educación física, la artística y la moral. Darle prioridad a la educación práctica formada sobre todo por viajes y excursiones, sobre los libros de texto… Era habitual que los alumnos dibujasen, escribieran y poetizasen sus sensaciones después de cada viaje cultural en sus cuadernos.

No es de extrañar que grandes nombres de las ciencias y las letras tanto nacionales como internacionales colaborasen estrechamente con la ILE. Algunos de los nombres que podemos destacar son Charles Darwin, Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, María Montessori, León Tolstói, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín o el mismo Joaquín Sorolla.

Otro de los aspectos que hicieron que la ILE siga siendo referente cultural e intelectual es el trato que le dieron a la mujer. Por primera vez se trabaja por la integración de la mujer en el cuerpo general de la sociedad, por su igualdad de acceso a la formación cultural y en la realización profesional. Así es, por primera hombres y mujeres, chicos y chicas recibían la misma educación. Ellas también practicaban deportes y se relacionaban continuamente los y las estudiantes, llegando a trabar grandes amistades.

Aula de enseñanza primaria. Foto Cortesía de la fundación Giner de los Ríos

Hubo un gran número de mujeres muy implicadas con esta institución, muchas fueron alumnas de la Residencia de Señoritas, y otras tantas profesoras y cuerpo directivo. Entre esos nombres podemos destacar el de María Goyri, María de Maeztu, Jimena Menéndez-Pidal, María Moliner, María Luisa Navarro Margati, Alice Pestana, Laura de los Ríos Giner, María Zambrano, o Carmen de Zulueta.

La preocupación social era algo muy presente entre las personas integrantes de la ILE, por lo que se desarrollaron incitativas como las Misiones Pedagógicas. El objetivo de estas misiones era divulgar la cultura entre los pueblos de la España profunda donde aún no había llegado. Llevaban libros y trataron de alfabetizar las zonas más rurales del país.

Todo este oasis cultural y educacional, termina con la llegada del Franquismo. Por supuesto la ILE y todo lo conseguido por ella queda reducido a cenizas. No será hasta 1978 con la llegada de la Constitución y la democracia cuando vuelva a configurar esta institución, así como la Fundación Giner de los Ríos. Esta última tiene su sede en el Paseo del General Martínez Campos, muy cerca de la casa Museo de Sorolla.

[Foto de portada, cortesía de la Fundación Francisco Giner de los Ríos]