La biblioteca de Ana Campoy

Celebramos el Día del Libro este viernes 23 de abril colándonos en la biblioteca personal y particular de la autora de literatura infantil y juvenil, y periodista madrileña, Ana Campoy. Hace poco más de un mes se publicó “Pepa Guindilla” (editado por Nórdica Libros), su último libro, e ilustrado por Eugenia Ábalos, donde una niña pelirroja se divierte y divierte al lector a través de sus aventuras cotidianas y trastadas varias, tan tiernas como propias de esa edad.

Este mes es Ana quien nos abre las puertas de su casa, nos muestra su colección de libros y recorremos con ella sus gustos y disgustos (que, en su caso, no los hay, y lo justifica realmente bien), experiencias asociadas a las páginas que la acompañaron tanto tiempo y las librerías madrileñas que son tan acogedoras como un hogar y siempre recomienda visitar. Para los más bibliófilos, qué suerte tenemos que autoras tan brillantes como ella nos presenten a quienes habitan en sus estanterías. Aunque suena a tópico, ¡pasen y lean!

¿Cuál es el libro que has regalado más veces?

“Va por épocas. Supongo que lo que regalas tiene mucho que ver con lo que te representa en ese momento. Dice mucho de ti.

Tuve la típica etapa adolescente en la que regalaba “El principito”, pero pude superarlo y la cosa fue ampliándose. He regalado mucho a Laforet, Martín Gaite o Luisa Carnés. Da igual los años que pasen, me identifico bastante con todo lo que cuentan. Y en pandemia envié bastantes ejemplares de ‘El infinito en un junco’, como supongo que hizo mucha gente. Ese libro para mí fue medicina y el logro de Irene Vallejo me parece admirable.”

¿Qué libro te viene a la cabeza si piensas en tu infancia?

“Hay tantos… Aunque me quedo con ‘El mago de Oz’ de L.F. Baum y con cualquiera de Roald Dahl. Es una respuesta un poco típica y tópica, pero es que es la verdad.”

¿Hay algún libro que compraste en algún viaje y te recuerde aquel lugar?

“Durante años estuve buscando sin éxito la biografía de Isak Dinesen, escrita por Judith Thurman, que lleva mucho tiempo descatalogada en España. En un viaje a Nueva York, en 2018, pregunté en la librería The Strand por preguntar, sin apenas esperanza, y casualmente conservaban una primera edición de 1981 arrumbada en su sótano. Me la vendieron por 10 dólares, como si les hiciera un favor. No tenían ni idea de lo que significó para mí ese hallazgo. Fue como si el libro hubiera estado ahí, todo ese tiempo, esperándome.”

Muchos libros han sido adaptados en formato serie o película, ¿tienes una favorita?

“Muchas. Aunque me gusta concebir las películas como hechos narrativos independientes, por mucho que hayan estado inspiradas en obras literarias. Como buenas adaptaciones te diría ‘La edad de la inocencia’, por ejemplo. Creo que Scorsese supo reflejar muy bien el espíritu de Edith Wharton. Y de aquí, de las nuestras, ‘La voz dormida’, de Benito Zambrano, inspirada en la novela de Dulce Chacón. Creo que es una de mis favoritas.”

¿Hay algún género literario que se te escape y con el que no termines de conectar?

“Realmente no es un género. Más bien, una época: tengo una asignatura pendiente con el Siglo de Oro. Ojo, que lo que he leído me encanta. Pero me falta profundizar más allá de lo típico que todos hemos leído. Lo bueno es que tengo a un gran amigo experto en el tema. Me pondré a ello en cuanto tenga un poco de tiempo.”

Confiesa, ¿cuál libro abandonaste y te fue incapaz terminar?

“No me gusta abandonar los libros. Sigo y sigo y les concedo oportunidades una y otra vez. Me da lástima por el autor o el editor que ha apostado por esa historia. Pero estoy aprendiendo a dejarlos ir… A veces no es que los libros sean malos, es que simplemente no es el momento adecuado.”

¿Cuál es tu personaje favorito de ficción y al que crees parecerte (al menos un poco)?

“Yo creo que más que parecerme es deseo de parecerme. Me encanta la determinación y el aplomo de Juliet en ‘La sociedad literaria y el pastel de piel de patata’ de Gernsey de Mary Ann Shafer (si no lo habéis leído os lo recomiendo, es uno de esos libros que no se dejan sin terminar ;)”

‘Pepa Guindilla’ es tu nuevo libro, para un público más juvenil, con unas ilustraciones preciosas de Eugenia Ábalos. Entre los libros de literatura juvenil, ¿hay alguno que te haya gustado especialmente en los últimos años?

“La literatura infantil y juvenil es uno de los grandes motores de nuestra industria editorial. Siempre invito a todo el mundo a descubrirla, especialmente con lo que se hace en nuestro país, que es excelente. Cada año hay muchas novedades recomendables, pero de lo más reciente os animo a que descubráis ‘Lupas y Nanai’ de Diego Arboleda (primeros lectores), la saga de Monsterchef de Begoña Oro (8-10 años) y ‘El asesino de Alfas’ de Patricia García-Rojo (juvenil).”

¿Qué estás leyendo ahora? ¿Lo recomendarías?

“Suelo leer varios libros a la vez. Al final me lío y no puedo evitarlo. En adulto estoy con ‘pequeñas mujeres rojas’ de Marta Sanz y con ‘Los libros y la libertad’ de Emilio Lledó, un ensayo estupendo (Emilio Lledó es recomendable para todo el mundo y si el mundo le leyera más, las cosas irían bastante mejor). En infantil voy a empezar ‘Ollis’ de Ingunn Thon (traducido por Ana Flecha). Tiene una pinta estupenda.”

Recomiéndanos tus librerías favoritas de Madrid. ¿Por qué lo son?

“He de decir que una librería siempre es favorita para mí. Es como el polen para la abeja y no puedo evitar entrar en ella. De Madrid os recomendaría todas, pero si tengo que elegir, a vuelapluma, os hablaría de la solera de la Librería Rafael Alberti, de la complicidad de Cervantes y compañía, de la cercanía de los Tipos infames, del cariño de El dragón lector o del cobijo de la librería La lumbre.”