‘Cuestión de Fe’, el último álbum de Auto Sacramental: Sátira política y simbología católica a ritmo de baile

El madrileño Jorge Mills ha vuelto con su álbum más irreverente, ‘Cuestión de Fe’. Después de lanzar su proyecto en solitario en 2018, presentando cuatro temas bajo el sobrenombre de Auto Sacramental, llega este trabajo de synth-pop castizo que nos devuelve a la cultura española del imaginario católico y el misticismo nacionalista.

‘Cuestión de Fe’ pretende “exorcizar los demonios de una distopía post-franquista“, según el propio Mills, que ha creado un disco conceptual que recoge, desde el título hasta la promoción pasando por las letras, un recorrido por una España negra de luces y sombras y constantes referencias religiosas.

El disco ‘Dare’, de The Human League, o ‘Architecture & Morality’, de OMD, podrían considerarse influencias, o más bien detonantes, de este proyecto artístico que ha pasado por varias fases. Jorge Mills ha vivido su propia transición desde el colegio de curas en el que se integró en varias bandas de punk, hasta convertirse en lo que hoy podemos escuchar:

“Mi primer instrumento, de niño, fue un teclado Casio. Escuchaba mucha música de los 80 en la radio, como Depeche Mode, Madonna o Prince. Luego, en la adolescencia, después de una fase metalera, descubrí el punk. Me cambió la vida. Hasta ese momento, para mí, la música era algo que hacían otros. Tenía la impresión de estar viéndola desde fuera, como el que mira por una ventana. Me parecía muy difícil llegar a hacer algo parecido a lo que solía escuchar”.

Mientras crecía en un colegio de educación casta, Jorge Mills conoce un Madrid vanguardista y se empapa de unas influencias inglesas que le regalan una perspectiva particular y oscura de la capital que, años después, es fácilmente reconocible en su disco:

“Siempre fui un poco outsider. Ser medio inglés, con un apellido extranjero, en un colegio madrileño religioso y conservador, me dio esa perspectiva de ver mi propia ciudad con otros ojos. Pero, más allá de eso, creo que basta con escarbar un poco en la identidad nacional para encontrar ese reverso de leyendas y fantasmas, de violencia y luchas de poder. En ese sentido, la magia, la religión y la política tienen la misma intención: acumular poder y ejercer influencia. La historia de Madrid, como capital de España, es la historia de esas luchas de poder, en el plano político y en el plano espiritual”.

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Así, desde Dead Kennedys hasta los Buzzcocks, pasando por Parálisis Permanente, el artista hace su propia inmersión en el punk como vocalista: “Volver a los sintetizadores ahora ha sido como cerrar el círculo, recuperar esos referentes ochenteros. El eslabón perdido que explica la conexión con el punk es el postpunk, que descubrí un poco más tarde en la vida”. Es cuando escucha por primera vez a Joy Division y New Order cuando decide aprender a tocar el bajo: “Como Peter Hook, nunca me he sentido muy cómodo con la guitarra”.

En su primer EP, Auto Sacramental exploró la realidad nacional y el oscurantismo patrio de representaciones esotéricas a través de piezas como “Arde”, que nos atrapaba en las leyendas demoníacas detrás del monasterio de El Escorial o “Talismán”: “Esa canción trata sobre un amuleto que mandó hacer Franco para protegerse de las fuerzas sobrenaturales que pensaba que le acechaban mientras estaba en el poder”.

Como una revisión crítica del país que arrastramos desde el nacimiento de la democracia hasta la España distópica que vivimos hoy, llega ‘Cuestión de Fe’, un análisis de la realidad nacional y del status quo en el que exhuma la historia negra del país y que, tema a tema, recupera el espíritu de los himnos.

“San Lorenzo” arranca el disco sumergiéndonos en un camino corto, pero siempre hacia arriba e intenso que nos recuerda a algunos de los temas más potentes de Roxy Music. En “Segunda avenida”, Mills recupera un aire ochentero al que mira con mucho cariño y que trabaja con un equipo analógico, encontramos algo de Talking Heads en “Retiro”,  y “Demonología” y “Covadonga” no esconden un claro recuerdo a New Order.

Sin embargo, el tema más emotivo de este trabajo llega de la mano de su colaboración con Caliza, conocida por formar parte de Rusos Blancos y Cosmen Adelaida. “Vigilia“ es una balada de synth-pop gótico ambientada en el confinamiento con videoclip de Adrián Bremner.

“Conozco a Elisa (Caliza) de la escena underground madrileña. Siempre me ha gustado lo que hace. Cuando ya tenía la primera demo casera de Vigilia, pensé en lo bien que quedaría cantar la canción a dos voces, estilo Chromatics. Pensé inmediatamente en ella y le envié la demo a ver que le parecía. Le encantó, cambió un par de detalles de la letra y listo”.

Igual que en la sonoridad del proyecto, en la que se percibe un homenaje a las bandas sonoras de John Carpenter, el vídeo de “Vigilia” también bebe del universo visual del director y nos lleva al cine de terror, donde se adivina un paralelismo intencional con la situación político social actual:

“Quizá mis películas favoritas del género son las que tienen un subtexto político-social. Me parece que así las historias de miedo son mucho más perturbadoras. Carpenter hacía eso mucho, con claros mensajes anti-autoritarios y elementos de crítica social. Con Vigilia quería reflejar la situación de aquel primer confinamiento tan duro en clave de historia de miedo, de pesadilla de la que no se puede despertar”.

Además, “Segunda Avenida”, su último vídeo, ha corrido a cargo del director de terror y serie B compostelano, Javi Camino: “Es una versión posmoderna de la Segunda Venida de Cristo, en clave irónica”.

Con Rollercoaster Kills, Jorge Mills llegó a hacer gira por Europa, y de su grupo Totale se publicó que eran “punks jugando a hacer pop romántico con sintetizadores analógicos”. Ahora sus letras están evolucionando de lo onírico a lo político.

Con Auto Sacramental tenemos la oportunidad de experimentar una especie de catarsis de la España más sombría y de la caspa patria: ¿Se puede hacer sátira política a ritmo de baile?

“Sin duda. Creo que dentro de la electrónica hay una larga tradición de juntar política y baile, pero no se suele dar en contextos más pop. En Auto Sacramental intento hacer un ritual para exorcizar los demonios de la España negra a ritmo de baile abordando esos temas incómodos que no se suelen mencionar –para, haciéndolo, liberarnos colectivamente de ellos”.

Cuestión de Fe’ se alimenta de una expresión artística en forma de imaginario católico:

Siempre me ha asombrado lo agresivo que es el catolicismo. Violencia gráfica que a veces parece salida de una peli de terror, como esos Cristos desangrándose en la cruz. También me atrae la mística cristiana y la esotérica, los rituales y los símbolos. Ese intento de trascender las limitaciones físicas de la carne, de ir más allá.

España es un país profundamente religioso y con un pasado reciente muy violento, Mills refleja nuestra forma de entender la vida, nuestras fiestas y cómo enfrentamos el placer y la culpa. Para ello, juega con la imaginería eclesiástica y se apropia de su simbología:

“Re contextualizar los símbolos de opresión para ironizar sobre ellos es algo muy punk. Aunque en Auto Sacramental intento hacerlo con un mínimo de elegancia y sutileza. Creo que para hacer sátira sobre algo tampoco es necesario perderle cierto respeto”.

¿Cuánto hay del hedonismo teatrero del auto sacramental de Calderón de la Barca en esta pieza de nombre homónimo?

“Los autos sacramentales mezclaban teatro, humor, música y religión, los llamaban misterios. Creo que hoy en día todavía tenemos la misma necesidad de ese elemento de misterio para dar sentido a nuestras vidas, este trabajo responde a esa necesidad de algo sagrado…Al final el Vaticano terminó por prohibir los autos sacramentales precisamente por esa mezcla de lo sagrado y lo profano. Parece que el público los disfrutaba demasiado, eran una gran fiesta… Y la idiosincrasia cristiana es incompatible con el hedonismo. La culpa católica nos ha impedido buscar el placer. El tema central de la obra de Calderón de la Barca era la vida como teatro, creo que hoy en día, con las redes sociales y las identidades que nos construimos en ellas, está totalmente de actualidad”.

Encuentro cierta representación de las nuevas masculinidades en tu presencia escénica, un aire glam que me recuerda a Tino Casal.

, nunca me he sentido cómodo con la masculinidad tradicional. Ese rollo de definirse por oposición a lo femenino, ser tipos duros, competitivos y agresivos desconectados de nuestras emociones. Creo que, como sociedad, claramente necesitamos avanzar hacia nuevas formas de entender la masculinidad.  En lo musical, es verdad que el referente patrio de lo glam sería Tino Casal, le admiro mucho, aunque mis influencias directas son más bien anglosajonas: Bowie, Eno, Iggy Pop o John Cale”.

Además, el conjunto estético de Auto Sacramental está repleto de influencias del cine de los 60, de hecho, su single Sierra Norte hace referencia explícita a “La Caza” de Carlos Saura: “De esa generación me gusta también Berlanga y su sentido del humor, cargado de ironía. Y, sobre todo, me gusta Buñuel. Películas como “El Ángel Exterminador” o “Viridiana” lo tienen todo: sátira social, costumbrismo patrio, surrealismo inquietante y mucha imaginería religiosa. El cine en general me influye mucho a la hora de visualizar historias para contar”.

El próximo viernes 7 de mayo Auto Sacramental volverá a los escenarios como parte del ciclo Sound Isidro, concierto para el que ha vendido todas las entradas y ha abierto un segundo pase. Lo hará en la sala Tempo de Madrid rodeado de bandas afines. Además estrena banda con Adolfo Párraga (batería de Juanita & los Feos y Afilador) a la percusión digital, y Tábata Pardo (de Rayo y Fuckaine) al bajo.

Como adelanto, este mismo viernes se estrena “Presidenciable”, un hidden Track más oscuro, experimental y “explícito”, según palabras de Jorge Mills, que formaba parte del cassette promocional del proyecto. Un último regalo escondido en la cara B.

Fotos: Silvia Coca y Cristina V Miranda.