Georgia O’Keeffee. La gran artista de la vanguardia estadounidense

El 20 de abril se inauguraba en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza la primera retrospectiva en España de Georgia O’Keeffe (1887-1986), una de las máximas representantes del arte norteamericano del siglo XX. Dicha exposición estará en la capital hasta el 8 de agosto de 2021.


La muestra cuenta con una selección de unas 90 obras, ofreciendo un recorrido completo por su trayectoria artística. De hecho, con cinco cuadros en sus colecciones, el Museo Thyssen es la pinacoteca con más obra de la pintora fuera de su país. Este proyecto expositivo, sin duda ambicioso, ha sido posible gracias al apoyo de más de 35 museos y colecciones internacionales, entre los que destacamos el Georgia O’Keeffe Museum de Santa Fe. Georgia O’Keeffe es una de las pocas mujeres artistas que desarrollaron su obra, inserta en las corrientes artísticas de vanguardia de la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos. La exposición da la bienvenida al visitante con algunas de esas obras que dejaron boquiabierto a Nueva York de finales de la década de 1910. El recorrido continúa revisitando toda su trayectoria.

Georgia O’Keeffe (American, 1887-1986) Black Door with Red 1954 Oil on canvas Bequest of Walter P. Chrysler, Jr. Copyright: © The Georgia O’Keeffe Museum/ Artists Rights Society (ARS), New York 89.63


A través de las salas se descubre así a una artista cuyo lenguaje osciló siempre entre figuración y abstracción. Sus primeros paisajes de Texas o de Lake George muestran su interés siempre latente de captar la naturaleza y sus ciclos vitales, así como su deseo de crear una composición en la que los elementos formales – el color y la forma – fueran los auténticos protagonistas. A ellos se une una importante selección de sus famosas pinturas de flores de gran formato, que se exponen junto a los lienzos que dedicó a pintar hojas, conchas o huesos. Un capítulo especial está dedicado a las vistas de Nueva York para, a continuación, dar paso al cambio que se produjo en su arte y su vida cuando, a finales de la década de 1920, realizó su particular conquista del Oeste. Fascinada por los paisajes y la mezcla de culturas de Nuevo México, convirtió este remoto estado en el tema principal de sus pinturas y en su hogar definitivo desde finales de los años 1940. A comienzos de la década siguiente, dos visitas a España fueron el desencadenante de numerosos viajes internacionales e inspiraron nuevas obras. Para terminar, la última sala muestra algunos de los objetos que se conservan de su taller, prestados para la ocasión, que permiten reconstruir su método creativo.

Visitar esta exposición se nos presenta como un plan irresistible apara estos días primaverales, en los que no sabemos si jarrea, o hace un sol de justicia. Y como el museo está en un lugar muy privilegiado, al lado del barrio de las letras, siempre podemos refrescar el gaznate con una cervecita bien fresquita.

[Imagen destacada: Alfred StieglitzGeorgia O’Keeffe, después de regresar de Nuevo México, 1929Georgia O’Keeffe Museum]