‘Madrid es esto’: Un escritor, una limusina y una tienda de alfombras

EN LA CASA DEL LIBRO

Estoy en la Casa del Libro de la calle Orense, echando un vistazo a las novedades en la sección de poesía. Al lado, en la estantería de Narrativa Extranjera, una pareja busca un libro, por lo que escucho, no dan con él, pero el hombre le dice a su mujer:

—Mira, de Goethe no tienes nada en casa. Llévate uno, te lo regalo yo.

—Goethe me parece un tipo raro.

La conversación termina ahí y cada uno vuelve a lo suyo.

Con algunos escritores no se juega.

UNA LIMUSINA

He visto una limusina en la rotonda de Cuatro Caminos. Estaba parada delante del Carrefour, con las luces de emergencia. Creo que se ha equivocado, porque enseguida ha dado la vuelta y ha cogido la dirección hacia Nuevos Ministerios.

UNA TIENDA DE ALFOMBRAS

En mi calle hay una tienda de alfombras. Sí, solo de alfombras. Siempre que paso por la puerta, hay un perro acostado sobre una de las que se muestran en el escaparate. La alfombra, a simple vista, parece bastante aterciopelada, y su diseño me gusta. Como suelo pasar a menudo por la puerta, he de admitir que he visto a alguna persona entrar, de hecho, he visto a varias personas comprar, y salir de la tienda con grandes bolsas.

Sinceramente, no sé qué alfombra se llevará todos esos clientes, pero si yo tuviera que comprar algún día una alfombra, me llevaría, sin duda, la misma en la que reposa ese Gran Danés.

¿Quién entiende mejor de alfombras que un perro?

GRUPO DE WHATSAPP

«El contenido que quiere Facebook es el contenido que subirían mis padres», dice alguien a mi espalda en la cafetería, mientras yo caigo en la cuenta, al escuchar esa frase, de que debo hacer limpieza de archivos en el grupo de Whatsapp de la familia.

Foto de portada: Alan Lin (Unsplash).