Madrid: audaz, jaranero y curioso

Con estos tres adjetivos describía Emilia Pardo Bazán a la ciudad de Madrid, en la que tantos años pasó. Nacida en 1851 en La Coruña, se convertirá en una de las cronistas más insignes de la capital, donde vivió la mayor parte de su vida adulta.

Emilia Pardo Bazán cosechó su carrera como periodista, escritora, dramaturga y ensayista pionera en la lucha en defensa de los derechos de las mujeres.  Defendía la autonomía e independencia de la mujer, por ello se esforzó por emanciparse de sus padres y poder vivir de su trabajo. Y así fue, consiguió vivir de su literatura, de sus publicaciones. Era una escritora disciplinada y que supo asimilar y dejarse impregnar por los cambios sociales y literarios que se iban sucediendo.

La autora gallega hizo de Madrid su hogar, llegando a formar parte de su vida y panorama tanto cultural como intelectual. De hecho fue la primera mujer en dar una conferencia en el Ateneo de Madrid, del que llegó a ser la primera socia y presidenta de la Sección de Literatura.

Además del Ateneo, también organizaba charlas, en su piso de la calle de San Bernardo, cada lunes. Si eres curiosa puedes encontrar el portal en el que esta prolífica escritora vivió de 1890 a 1915, gracias a una placa conmemorativa.

Cortesía de la BNE

En nuestro recorrido por el Madrid de Emilia Pardo Bazán, no solo está su piso en el barrio de Chamberí y el Ateneo. También pasó una temporada en la casa, o mejor dicho palacete, de Lázaro Galdiano, en la calle María de Molina. Hoy en día lo conocemos como el Museo Lázaro Galdiano, creado a partir de sus colecciones, con quien tuvo una relación amorosa.

Recordemos que la Pardo Bazán se había separado de su marido, amistosamente, porque su éste quería que dejara de ser tan “polémica” en sus escritos, y ella se negó a dejar de expresar o a atenuar sus opiniones. Como vemos, Emilia, era una mujer realmente avanzada para su época. Pero volvamos al Madrid que ella frecuentaba…

En Noviciado están los edificios que una vez alojaron la Universidad Central de Madrid, en la que obtuvo una cátedra en Letras y Literatura. De hecho, fue la primera mujer catedrática en Madrid. No obstante, sus colegas y alumnos promovieron un boicot y casa nadie asistía a sus clases.

Fuente: Wikimedia Commons

La relación más sonada de la literata fue la que mantuvo con Benito Pérez Galdós. Un vínculo que iba más allá de lo amoroso y lo sensual. Emilia encontraba en Galdós el estímulo intelectual, conversaban sobre la producción literaria de ambos, temas de actualidad…

Uno de los sitios en los que se citaba la pareja de escritores era la Iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas, situada en la calle del Dos de Mayo.

Tras una vida prolija, haber sido capaz de vivir de su trabajo, erigirse como una mujer independiente, autónoma y emancipada; y con una numerosa producción literaria a sus espaldas, en 1921, Emilia Pardo Bazán fallecía en su domicilio del número 27 de la calle Princesa.

Para celebrar el centenario de su fallecimiento en Madrid podemos disfrutar de la exposición celebrada en la Biblioteca Nacional: Emilia Pardo Bazán. El reto de la modernidad. Del 9 de junio al 26 de septiembre de 2021

También podemos disfrutar de un montaje de “Los Pazos de Ulloa” en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa, así como de una exposición de vestuario de la época y material sobre la relación de la autora con Madrid, “Madrid en Emilia Pardo Bazán”. Ambas actividades están desde el 7 de octubre hasta el 7 de noviembre de 2021.

[Imagen de portada cortesía Madrid Destino. Ilustración de David de las Heras ]